
Extremadura es mi segunda tierra. Allí nació mi padre y allí pasé muchos veranos rodeado de mis familiares y amigos. Siempre he creído que es la gran desconocida de España, poco sabemos en general de las bellezas de aquella tierra. Por este motivo me da especial pena que pase a estar gobernada, también, por el Partido Popular gracias a la abstención de IU en el pleno de investidura. Creo que el error de la formación de Cayo Lara es mayúsculo, como el mismo ha manifestado. Los extremeños han castigado al PSOE, cierto es, pero también lo es que hay una mayoría de izquierdas que hubiese sido deseable que llegara a un acuerdo. Y por si fuera poco, muchos votantes de IU votaron a esta formación creyendo que jamás se permitiría un pacto con los populares.
Volvemos a la pinza del año 95, donde PP e IU, gracias a Anguita y Aznar, pactaron en varias ocasiones en contra del gobierno de Felipe González. Pinza que, por cierto, provocó que la formación de izquierdas fuera perdiendo apoyos y más apoyos elección tras elección. Ahora parece que la historia se repite, en este caso en una comunidad autónoma. Después algunos protestarán cuando se abogue por el voto útil de izquierdas al PSOE en las elecciones generales. Yo lo haré, lo adelanto, porque votar otra cosa supondrá favorecer la elección de Mariano Rajoy como presidente del gobierno. Para muestra, un botón.
