Puedo recordar y recuerdo miles de historias, momentos y aventuras vividas contigo en tan solo un poquito más de año que hace que te conozco. Parece que fue ayer, cuando te acercaste con tu camiseta amarilla y cañita en la boca, mientras bebías una copa de vodka con zumo de naranja. Me buscabas y lo sabía, pero yo era (y soy) un niñato que empezaba a vivir un mundo fascinante para él, nunca vivido y con todo por descubrir. El destino (que a veces es caprichoso) decidió que aquel no era el momento para unirnos: para después hacerlo justo en el instante oportuno, necesario. Todo empezó de la nada, como imagino que siempre empiezan estas cosas, y se fue forjando poco a poco hasta llegar al día de hoy.
Hemos vivido juntos los momentos más difíciles de mi vida y me has arropado como nunca nadie lo había hecho. Has aguantado mis borderías, mis malos modos, mis contestaciones fuera de tono, mi mal carácter; todo, has estado ahí siempre, demostrando un amor, que vuelvo a repetir, nunca nadie lo había hecho. Yo te he intentado corresponder lo mejor que he podido, con mis errores y mis miedos. No sé si he estado a la altura, pero lo que tengo muy claro, es que te quiero y he hecho todo lo posible para estarlo. También hemos vivido grandes momentos juntos: visitando ciudades preciosas de toda Europa, cenando en los mejores restaurantes, yendo a sitios donde nunca había pisado y también esos momentos que simplemente tu compañía ya hacía que fueran especiales para mi. Pensar que esto es sólo el comienzo, ya hace que me corra por el cuerpo un no se qué, que me hace ponerme nervioso.
Hoy es un día especial para los dos y he querido recompensártelo con estas 4 línas en el lugar donde creo que se merece y más especial para mi. Cuando escribes estas cosas nunca acabas de estar satisfecho con el resultado y empiezas a cambiar aquí y allí; pero como lo he escrito desde el corazón (por cursi que parezca), quiero dejarlo así: sin retoques ni frases mejor construidas. A lo mejor me matas o te mueres de verguenza, la verdad es que me da igual. Quería hacerlo público de esta manera y explicar que tengo la inmensa suerte de poder compartir mi vida contigo. Por los días que vendrán, gracias.