Hoy quiero dar tres ejemplos de surrealismo que nos han ofrecido las noticias de actualidad. Allá van:
El editorial de El Mundo donde decía: “La ministra de Defensa dio ayer la nota al acudir a la Pascua Militar con un atuendo y un discurso destinados sólo a llamar la atención, provocar y diferenciarse. Respecto al vestuario, la Casa Real es clara en sus exigencias de etiqueta (…) El vestuario de la ministra exhibido ayer no sólo no fue el adecuado, sino que evidencia un frívolo deseo de convertirse en el centro de todas las miradas. (…) Resulta un tanto ofensivo para el resto de asistentes su disposición a saltarse las reglas a su antojo, dando a entender que mientras los demás son unos anticuados o unos conformistas, ella es capaz de vestirse de gala marcando un estilo propio e informal.(…) Estamos seguros de que cualquiera que haya tenido que acudir a un acto regido por un estricto protocolo habrá sentido el deseo de romperlo unilateralmente y marcar su personalidad imponiendo sus gustos.” (Extraído de
www.escolar.net)

La foto es de Agatha Ruíz de la Prada, mujer del director del diario El Mundo en la boda de Felipe y Leticia. Sobran los comentarios.
La elección de Mayor Oreja para ser
candidato del PP a las elecciones europeas por parte de Mariano Rajoy también es un buen ejemplo de surrealismo, siendo vox populi que este no es precisamente del agrado del actual presidente del partido y viceversa.

Y, por último, no me negaran que ver al próximo (y al actual)
lehendakari sentado en el banquillo de los acusados no es un buen ejemplo de surrealismo. ¿Quiénes acusan? Únicamente el Foro de Ermua y Dignidad y Justicia.

En fin…¿Algún ejemplo más?